¿Por qué elegir ventanas de madera?

Esta es una de las primeras preguntas que se hace cualquier persona cuando tiene la necesidad de elegir unas nuevas ventanas. Actualmente existen en el mercado ventanas fabricadas en cuatro tipos de materiales: madera, aluminio chapa y PVC. Queremos compartir con ustedes algunos de los motivos por los cuales elegir una ventana de madera es la mejor opción.

BENEFICIO ECOLÓGICO Y MEDIOAMBIENTAL

La madera es la única materia utilizada para la fabricación de ventanas 100% natural, renovable, inagotable y su consumo favorece la forestación local y protección medioambiental. A más madera consumida, más plantaciones forestales a partir de viveros se fomentaran.

La energía necesaria para fabricar una ventana de madera es 12 veces menor que una de PVC y 72 veces menor que una de aluminio. Por este motivo la fabricación de la ventana de madera es más ecológica y menos contaminante. En nuestras manos está conseguir un planeta más sostenible.

La madera contribuye a reducir el cambio climático ya que se aumenta la superficie forestal, los índices de creación de oxígeno y la reducción de emisiones de Co2.

Una vez finalizada la vida útil de las ventanas de madera, éstas son totalmente reciclables pudiéndose reutilizar para la fabricación en la industria del mueble o para la creación de energía.

EL MANTENIMENTO

Este ha sido el punto débil de las ventanas de madera en nuestro país. Hay la creencia heredada que una ventana de madera tiene un costoso mantenimiento y esto es falso. No solamente falso, sino que la posibilidad de mantener la madera es una ventaja respecto al aluminio o PVC.

Los avances en los tratamientos superficiales y acabados permiten garantizar las ventanas hasta 10 años, y nosotros las garantizamos. Las resinas utilizadas son termoplásticas y permiten la transpiración de la madera. Esto es el denominado acabado a “poro abierto”. Los productos utilizados en los acabados superficiales son resistentes a los rayos ultravioletas protegiendo la madera de la foto-degradación de la lignina. Esto se traduce en una larga durabilidad y resistencia.

Y aquí tenemos una de las ventajas de la madera: el mínimo mantenimiento. Si un material se puede mantener significa que se puede reparar! Si a lo largo de la vida útil de la ventana esta se ve perjudicada por agentes externos (golpes, ralladuras…) tenemos la opción de repararla fácil y económicamente. En el caso del aluminio y el PVC, esto no es posible. Si algún día este tipo de ventanas se dañan o simplemente se deteriora el color (y esto pasa por la incidencia de los rayos ultravioletas), la única solución es substituir toda la ventana…no se puede reparar.

BENEFICIO ESTÉTICO

Este posiblemente sea el punto más subjetivo. No obstante, en estos más de 12 años de experiencia, casi el 100% de aquellas personas con las que hemos tenido el gusto de tratar nos han asegurado que preferían estéticamente la ventana de madera. La ventana de madera aporta una sensación de bienestar y calidez que ningún otro material puede igualar. Las propiedades intrínsecas de la madera permiten que las viviendas con ventanas de madera instaladas gocen de un mejor confort.

Las nuevas técnicas empleadas, materiales, tecnología en maquinaria y pinturas acuosas de última generación permiten una gama de acabados y colores casi infinitos. También es posible optar por el Bicolor: un color en la cara exterior y uno distinto en la cara interior.

¿Por qué en un gran número de viviendas se opta por instalar parquet? Pues por el mismo motivo que se debería elegir una ventana fabricada en madera: Calidez, confort y belleza.

SEGURIDAD

Las ventanas de madera tienen la mejor respuesta ante el fuego que cualquier otro material de construcción. Cuando quema una ventana de madera lo hace más lentamente, aguantando sin deformarse más de 90 minutos. Se asegura así la estabilidad de la estructura. Las emisiones que se producen en la combustión son vapor de agua y co2. Las emisiones de otros productos, como el PVC, son tóxicas y producen ácido clorhídrico, CO (gas tóxico), dioxinas y compuestos cloratos en su combustión; en otros casos las ventanas se pueden deformar bloqueando la apertura en caso de evacuación